El área objeto de este proyecto está emplazada en el término municipal de Montejaque, correspondiendo al último tramo superficial del río Gaduares o Campobuche, desde el puente de la Dehesa hasta la cueva de Hundidero, actualmente la mitad de los terrenos que comprenden el área de influencia del pantano de Montejaque pertenecen al Dominio Público Hidráulico (D.P.H.), forman la zona inundable y son propiedad de la Compañía ENDESA de electricidad; la otra mitad de los terrenos corresponden a fincas de propiedad privadas y en su mayoría en explotación agrícola y ganadera.

El proyecto a desarrollar consiste en la restauración fluvial, mejora ambiental, uso público y puesta en valor de la zona denominada Embalse o Pantano de Montejaque y su área de influencia, de esta manera proponer su inclusión dentro de la figura de protección “Reserva Fluvial Paisajística” (Art. 21 de la Ley de Aguas de Andalucía).

Con la redacción de este proyecto no se pretenden modificaciones sustanciales en este área inundable. Durante la mayor parte del año el embalse se mantiene vacío, permaneciendo el cauce menor del río. Durante el estío y hasta las primeras lluvias del otoño este último tramo del río Gaduares se seca en su caudal superficial a excepción de varias lagunas, pozas y charcas; la corriente continúa subterránea hasta su salida en la cueva de Gato, en el término de Benaoján, no agotándose nunca su caudal.

Se pretende instaurar un régimen ambiental de caudales regenerando los microhabitats que permitan la mejora y recuperación de la biodiversidad compatibilizandolo con el uso público y la puesta en valor de este entorno.

Como principio de esta propuesta debe establecerse la condición de compaginar las prioridades de la conservación con los objetivos de puesta en valor y aprovechar la oportunidad que nos ofrece esta restauración fluvial para permitir el disfrute y el incremento de la calidad de vida de los ciudadanos. En el caso de la población local podrá permitir recuperar antiguos usos de este tramo del río como zona de recreo, lo que contribuye al desarrollo del territorio conservando el ecosistema, el patrimonio histórico, cultural y etnográfico.

Para desarrollar este proyecto encaminado a la creación de la Reserva Fluvial Paisajistica del Pantano de Montejaque se han tenido en cuenta los requisitos mínimos exigidos en la Ley de Aguas de Andalucía como son:

– Aunque exista la alteración humana, los valores socio-ambientales, paisajísticos y culturales requieren su protección.
– Ecosistemas bien conservados.
– Espacio de alto valor ambiental (REMPA, LIC y ZEPA).

Este avance del Proyecto se ha redactado según el Manual Metodológico de Actuaciones de Restauración Ambiental y Uso Público en Ámbitos Fluviales, editado y coordinado por el Servicio de Ingenieríaa, Sanidad y Calidad Ambiental de la Excelentísima Diputación Provincial de Málaga.

Esta propuesta, tratándose que tiene que ver con la mejora de la calidad de vida y el potencial de ocio y disfrute de la población, está impulsada por la entidad local, el Ayuntamiento de Montejaque y tiene su origen en una fuerte y clara demanda social, por lo que debe estar participada y avalada por parte de las administraciones, principalmente por la gestora de la cuenca del río Gaduares.

La demanda social nos viene desde dos direcciones: por un lado, los propietarios de las fincas de explotación agrícola y ganadera situadas en la zona norte del área de influencia del Embalse de Montejaque, se ven claramente afectados y perjudicados con las crecidas ordinarias y extraordinarias del río ya que la retención temporal del agua impide el paso rodado a dichas fincas, no pudiendo atender dichas explotaciones. Por otro lado, la zona de recreo y ocio de la población local en época veraniega ha dejado de serla en los últimos 20 años debido al visible descuido y deterioro de las zonas denominadas “La Isla, La Puente y Charco Richar”.

Debemos insistir en la necesidad de que sea la administradora de la cuenca la que integre estas propuestas de forma coordinada a través de sus procesos de planificación y participación garantizando el bajo impacto ambiental.

Para la redacción de este proyecto se han tenido en cuenta los siguientes aspectos que se desarrollarán más adelante:
– SOSTENIBILIDAD.

Contempla la sostenibilidad ambiental buscando siempre la mejora de este tramo fluvial. La sostenibilidad socioeconómica a través de la mejora de la calidad de vida y la puesta en valor para así obtener recursos económicos. Ofrece también una sostenibilidad temporal ya que las tareas de mantenimiento tanto de conservación fluvial como las específicas de señalización, senderos, etc. se contemplarán con durabilidad en tiempo.

– SEGURIDAD.

Considera en todo momento la seguridad de los usuarios y visitantes analizando los posibles riesgos específicos de cada actividad que se vaya a desarrollar.

– INFORMACIÓN, EDUCACIÓN Y SEÑALIZACIÓN.

Se informará de los valores ambientales, culturales e históricos. Puntos de interés, senderos, etc. Se llevará a cabo un proceso de educación continuado en el tiempo promoviendo visitas de estudiantes, jornadas de concienciación, eventos, etc. Se colocarán señales de localización, direccionales, identificación de elementos singulares, temáticas, balizas de senderos, etc.

– PATRIMONIO CULTURAL Y ETNOGRÁFICO.

Existe una considerable cantidad de elementos culturales, históricos y etnográficos asociados a este enclave, que es muy importante integrarlos en la puesta en valor de este entorno.

– PATRIMONIO NATURAL Y ECOLÓGICO.

Es muy importante generar información acerca de este espacio natural protegido y de alto valor ambiental (RENPA, LIC Y ZEPA)

– PROMOCIÓN Y MARKETING.

Se procurará conformar un producto de calidad que cumpla las expectativas de los visitantes sin poner en riesgo la conservación de recursos y la sostenibilidad, no solo estableciendo un objetivo turístico sino primando el incremento de la calidad de los habitantes de esta zona. Se generará y se incorporará la marca y logotipos ya establecidos “Montejaque, naturalmente que sí” integrado en el producto turístico Serranía de Ronda.

En este proyecto y para la puesta en valor de este enclave se tiene en cuenta en todo momento que las actividades que se desarrollen en la zona deben ser de muy bajo impacto y con poca intensidad de uso. Esto viene facilitado por el propio ámbito fluvial ya que en muchos momentos del año y debido al nivel de precipitación las áreas de uso público se encontrarán cubiertas o semi- cubiertas por las aguas que en su ciclo habitual actuarán como regenerador y auto depurador del complejo.

– VALORACIÓN SOCIOECONÓMICA.

Se trata de un proyecto que pretende incrementar la calidad de vida de los habitantes de la zona y la puesta en valor de activos turísticos como principales servicios ecosistémicos junto con la conservación, recuperación y rehabilitación de entornos fluviales. En este sentido es una buena oportunidad para compatibilizar la conservación con el desarrollo de los territorios.

Por todo ello, la valoración social que realicen los habitantes y usuarios será sin lugar a dudas positiva que se mantendrá en tiempo con adecuadas campañas de participación, educación y sensibilización.

ELEMENTOS A RESTAURAR QUE COMPONEN EL PROYECTO

El río Gaduares, también llamado Campobuche nace en el término municipal de Villaluenga del Rosario, en la provincia de Cádiz, junto al descansadero de la Covezuela en el paraje denominado Mata Ruiz. Junto con el Guadiana, son los únicos ríos en España que desaparecen circulando de forma subterránea para emerger unos kilómetros más adelante. Discurre de Oeste a Este por el Macizo de Libar, se infiltra antes de llegar a la cueva del Hundidero continuando subterráneo bajo las sierras de Mures y el Algarrobo para volver a aparecer por la cueva de Gato y verter sus aguas al río Guadiaro.

La cuenca del río Gaduares ocupa una superficie aproximada de 4000 hectáreas y recibe una precipitación media anual de 1400 mm., con una longitud de 15 kilómetros de cauce superficial y 5 subterráneo hasta desembocar en el río Guadiaro.

El valle del río Gaduares ha sido históricamente el paso natural más favorable para el tránsito de agricultores y ganaderos, comerciantes, viajeros e incluso soldados y guerrilleros que cruzaban desde la Sierra de Cádiz a la Serranía de Ronda o viceversa.

Desde su nacimiento existen dos puntos bien diferenciados que han sido y continúan siendo cruce de caminos, descansadero de viajeros y abrevadero de ganado: los llanos de Campobuche en el término de Grazalema y La Puente en Montejaque.

Al primero llegaban las cañadas de Campobuche por donde venían de Ubrique y Villaluenga del Rosario, la cañada de los Bueyes de Ronda por donde arribaban desde Cortes de la Frontera atravesando el Macizo de Libar y la cañada de Grazalema por el puerto de los Alamillos. Desde aquí continúa la cañada real de Campobuche por fincas de explotación ganadera (ovino, porcino y vacuno) y de explotación forestal, el alcornoque, hasta su entrada en Montejaque que pasa a llamarse camino de Grazalema o camino del Pantano. La Puente, el segundo cruce de caminos, descansadero y abrevadero de viajeros y ganado marca la última parada antes de llegar a la ciudad de Ronda o la primera si partían desde allí.

El tramo gaditano discurre por terrenos arcillosos y de arenisca con un paisaje abierto de llanos salpicados de arboleda que pasa a bosque de encinas quejigos y alcornoques adentrandose en la provincia de Málaga hasta llegar a una zona abierta que formaba el vaso del embalse de Montejaque donde dominan las calizas y margocalizas.

El puente de la Dehesa marca el inicio del Pantano de Montejaque en el último tramo del río Gaduares. Un fallido proyecto hidroeléctrico del primer tercio del siglo XX creado por la Compañía Sevillana de Electricidad, hoy día ENDESA, que en los últimos 90 años ha convertido el descansadero y cruce de caminos de La Puente y alrededores en terrenos inundables.

Se propone la reconstrucción de la presa que fue construida sobre la cota 660 aproximadamente en las inmediaciones del puente cuando se realizaron las obras del Pantano de Montejaque. Esta presa se encuentra derruida parcialmente en la actualidad. No se tienen datos ciertos del porqué de su colapso, creyéndose en su mala ejecución cuando fue construida. En este proyecto hemos considerado este punto como una afección importante en el cauce natural del río ya que debido a su colapso el cauce se modificó evitando el ojo principal del puente romano y provocando contaminación por sedimentos de carga sólida.

Con la reconstrucción se conseguiría mantener una lámina de agua estable de unas 5 hectáreas entre la finca de la Huerta de la Gorda y la Puente. Para ello es necesaria la redacción de un proyecto de ejecución para la reconstrucción del azud con unas características parecidas al construido por la Compañía Sevillana de Electricidad.

Se trata de establecer un régimen ambiental de caudales necesario para crear un humedal que mantenga todos los sistemas y procesos ecológicos -riberas, biodiversidad, etc.-, garantizando un embalse mínimo en el estío y al mismo tiempo, manteniendo su régimen natural de crecidas ordinarias y extraordinarias.

La reconstrucción de la presa no afectará a las crecidas ordinarias y extraordinarias ya que mantiene la misma área inundable quedando ésta presa bajo las aguas durante las crecidas por encima de la cota 660.

  • ANTECEDENTES

Este enclave ha sido históricamente, hasta la ejecución del Embalse de Montejaque, un cruce de caminos, descansadero y abrevadero. El origen de este puente es incierto, algunos sitúan su construcción entre el siglo XVII y mediados del siglo XVIII, aunque no existe documentación al respecto. En la mayoría de los mapas anteriores al siglo XX figura como puente romano. Lo cierto es que en esta localización ha habido un puente desde que están registrados los caminos y vías pecuarias y que la mayoría de estos caminos y vías tienen su origen en las calzadas y ramales romanos.

Como reseña histórica, es significativo lo ocurrido en las inmediaciones de este puente durante la invasión de tropas napoleónicas a principios del siglo XIX. Una batalla que tuvo lugar el 20 de octubre de 1810 contra las tropas francesas que es motivo de recreación todos los años en Montejaque.

La destrucción del puente tampoco está datada. Unos dicen que fueron las tropas napoleónicas durante la guerra de la Independencia y otros que fue la Compañía Sevillana de electricidad con la construcción del embalse. En otros círculos se dice que su mala ejecución en la construcción hizo que con las crecidas del río se colapsara y derrumbara. En el documento “puentes históricos de la Serranía de Ronda”, que es uno de los pocos documentos que hablan de este puente, se dice que debía tener tres o cuatro ojos, aunque solamente se le aprecia uno y no se encuentra el resto de sillares y material de derribo procedente del colapso. Tras los últimos estudios y descubrimientos en la zona, se contempla la hipótesis de que el azud adyacente al puente fue construido con materiales procedentes del derribo del mismo.

  • NECESIDADES

Limpieza y acotado del entorno: Se procederá a la limpieza y retirada de capa de sedimentos acumulados junto al puente con las crecidas del río hasta descubrir la base de cimentación del puente, así poder dejar al descubierto los tajamares del mismo y poder establecer la planta real del puente. El acotado del entorno se realizará con valla de madera tratada.

Se limpiarán tanto los bloques, sillares e intradós del cuerpo del puente y se consolidará el tablero o base superior. Se colocarán paneles explicativos de acontecimientos históricos ocurridos en esta zona junto con un croquis indicando localización de la antigua venta, el cruce de vías pecuarias, etc.

  • CAMPO DE TRABAJO 2016

Atendiendo a la valoración social dentro de la definición de este estudio para la restauración fluvial, mejora ambiental y uso público del pantano de Montejaque, este municipio acogió la última quincena de julio-2016 a 25 a jóvenes provenientes de diferentes provincias de España dentro del proyecto de Campos de Trabajo para jóvenes. Este campo de trabajo se centró en la limpieza y puesta en valor de La Puente y gracias a este grupo de voluntarios y el Ayuntamiento se pudo llevar a cabo la retirada de sedimentos que habían estado acumulados en la zona desde que la Compañía Sevillana de Electricidad hizo las obras del Pantano de Montejaque hace más de 90 años.

Los más de 1000 metros cúbicos de sedimentos procedentes de la zona de la Puente que se esparcieron en otras áreas del pantano y la limpieza de las orillas del charco de la Puente sacaron a la luz un antiguo y pequeño puente que nadie sabía de su existencia y que nos está aportando una gran información de cómo era el río Gaduares hace más de 200 años, la construcción del nuevo puente (lo que conocemos por “La Puente”), su importancia en aquella época, cómo pudo ser originalmente el puente y el porqué de su colapso. Todavía es pronto para sacar conclusiones, pero gracias a la realización de este campo de trabajo podremos conocer más acerca de este enclave y su importancia en la historia de Montejaque.

Estas actuaciones y las futuras previstas se encaminan al cumplimiento del objetivo de mejora ambiental y conservación con la puesta en valor el enclave de la Puente. Permitirá recuperar antiguos usos de este tramo del río como zona de recreo, lo que contribuye al desarrollo de nuestro entorno conservando el ecosistema y el patrimonio histórico-cultural.

La Cañada Nueva es el nombre que la Compañía Sevillana de Electricidad nominó al camino que se construyó sobre la cota 700 para poder rodear el embalse cuando adquiriera su máximo nivel de agua acumulada sobre la cota 693.

Este camino comenzaba junto al descansadero del Pilar de la Lágrima o Pilarito punto de confluencia de la colada de Grazalema o camino alto de Grazalema a Montejaque y Benaoján, la colada de Benaoján, la colada de Cortes de la Frontera, el camino a Setenil y la trocha de la vereda de Montejaque a la colada de Mures. Continuaba a lo largo de la cota 700 por el que actualmente se denomina camino del Pantano, transformado en sendero adaptado a discapacitados los siguientes 3000 metros. Este camino se desviaba en el puente de la Dehesa y cruzando el río Gaduares continuando por la misma cota hasta encontrarse por el lado norte del embalse con la colada del Puerto de las Cruces.

Con una longitud aproximada de 6500 metros, la Cañada Nueva fue la alternativa que construyó la propietaria del Pantano de Montejaque para habilitar el paso a las fincas privadas de explotación agropecuaria al otro lado del embalse. En la actualidad, algo menos de 2000 metros de ésta en la zona norte son transitables solamente a pie que con el desuso se ha convertido en una estrecha y descuidada vereda.

Como se ha mencionado en el capítulo de zonificación y espacio fluvial, el nivel de las crecidas puede acercarse a la cota 680 pero, de cualquiera de las maneras, cuando aparecen las precipitaciones, el paso hacia la margen norte del pantano se hace imposible con vehículos a tracción ya que los dos pasos existentes atraviesan el cauce menor del río. Esta situación se viene denunciando por todos los propietarios de las fincas de esta margen del embalse a las que solamente se puede acceder con vehículo de tracción mecánica hasta el puente de la Dehesa y de ahí a pie hasta las fincas, condenando a éstas a un pobre grado de atención mientras persisten las crecidas.

En este estudio se proyecta la conversión de esos casi 2000 metros de vereda en camino practicable con vehículos a tracción recuperando el uso y funciones originales. Los terrenos por donde circula esta vereda son mayormente arcillosos con lo cual es de aplicación para esta rehabilitación el aporte de gravas y zahorra que propicie su estabilización.

El Ayuntamiento de Montejaque junto con la compañía ENDESA y con la aprobación de la Delegación de Medio Ambiente proyectaron un trazado basado en que se proyectó en 1923 pero que por diferentes razones no se llegó a construir para el tráfico rodado y tras los esperados desacuerdos con algunos propietarios de la zona, se están acometiendo los trabajos de ejecución de dicho carril para completar el compromiso de ENDESA con el municipio de Montejaque recogido en la Gaceta de Madrid, núm. 307, de 3 de noviembre de 1923.

En septiembre de 2014 la compañía ENDESA realizó el proyecto para la ejecución de dicho carril e hizo entrega del mismo al Ayuntamiento. Tras un tiempo de preparativos y consensos con los propietarios de las fincas afectas por el mismo, se comenzaron los trabajos en octubre de 2016. Se han realizado algunas variaciones en el trazado adecuándose a las necesidades y requerimientos de algunos propietarios y que no modifican sustancialmente el conjunto del proyecto.

En la actualidad se encuentra en fase de construcción habiéndose realizado el 80% del desmonte y realizado un 30% del trazado con aporte y compactado de áridos. Está prevista su finalización en 2019.

El sendero, con una longitud de 5,5 km y 3,2 km adaptados, discurre por la pista que construyó la compañía Sevillana de Electricidad cuando acometió los trabajos del Pantano de Montejaque y que llamaron Cañada Nueva. Recorre el vaso del antiguo pantano en toda su longitud y se construyó sobre la cota 700, por tanto, salvo en algunos puntos, mantiene un desnivel muy estable.

La característica más notable de este sendero es su versatilidad de usuarios: Invidentes, discapacitados intelectuales, discapacitados físicos, tercera edad, senderismo de familia y ciclistas.

El sendero está recorrido por una barra longitudinal de madera a 30 cm del pavimento que sirve de referencia para ciegos y personas con deficiencia visual. En los miradores y áreas de descanso existen paneles interpretativos con explicativos en braille.

El inicio del sendero se encuentra a 300 metros de la salida de Montejaque, en la carretera MA-8403. Un panel interpretativo nos hace una descripción del trazado adaptado.

Posee varios miradores y áreas de descanso. El Mirador del Pantano se encuentra a 600 metros desde su inicio desde donde se observa el cerro Tavizna (903 m) presidiendo el Embalse de Montejaque y el cañón de los Castillejos, lugar donde posan los buitres leonados a la espera de la debilidad de alguna oveja para acudir en grupo a dar cuenta de ella. El halcón peregrino, búho real, cernícalo y alimoche son otras rapaces que pueden observarse en las inmediaciones de este cerro. A su espalda se encuentra la cueva del Hundidero, de gran valor espeleológico y arqueológico. Siguiendo el sendero y a unos 500 metros se encuentra el arroyo de la Fuensanta y el Mirador del mismo nombre que, al igual que el anterior mirador, ofrece unas espectaculares vistas del cerro de Tavizna del río/embalse según la estación. La Fuensanta es el nombre tanto del arroyo como del nacimiento que se encuentra a escasos 50 metros en su cauce. Desde este mirador se puede disfrutar en primavera de un manto multicolor de flores silvestres que cubren el vaso del pantano no ocupado por la lámina de agua. En otoño este paisaje se transforma en colores verdes y ocres rojizos. A unos 600 metros de éste se encuentra la siguiente zona de descanso, Fuente Imbro. Un nacimiento a unas decenas de metros de este sendero que lleva asociada la fuente del mismo nombre. Esta fuente rural es de gran valor paisajístico y muy apreciada por los caminantes. Siguiendo el recorrido unos 800 metros adelante se encuentra el nacimiento de la Huerta de la Gorda y Observatorio de Abejaruco, es la última zona de descanso intermedio del sendero. Punto ideal para observar y fotografiar esta particular y multicolor ave protegida que junto al nacimiento dan a este punto un gran valor paisajístico. El sendero, adaptado en la actualidad, concluye en el Cortijo de los Calabazales, a 650 metros de este último punto. Está previsto su adaptación hasta la explanada de los Cucaderos, un kilómetro y medio más adelante.